Ramón Grau San Martín

Ramón Grau San Martín (1887-1969) fue un médico Cubano. Nombrado presidente provisional de Cuba en 1933, fue elegido a la presidencia en 1944.

Ramón Grau San Martín nació en la provincia de Pinar del Río en septiembre. 13, 1887. Aunque su padre, un próspero cultivador de tabaco, quería que continuara en el negocio, Grau soñaba con convertirse en médico. A pesar de la oposición de la familia, ingresó en la Universidad de La Habana, recibiendo su título de doctor en medicina en 1908.Luego viajó a Francia, Italia y España para completar su formación médica. Regresó a Cuba y en 1921 se convirtió en profesor de fisiología en la Universidad de La Habana. Escribió extensamente sobre temas médicos, incluyendo un libro de texto universitario sobre fisiología.

Carrera política

La reputación de Grau, sin embargo, no se basa en sus logros médicos, sino en su participación política. A finales de la década de 1920 apoyó las protestas estudiantiles contra el dictador Gerardo Machado y en 1931 fue encarcelado. Después de su liberación, se exilió en los Estados unidos.

Con el derrocamiento del régimen de Machado, Grau fue catapultado a la prominencia nacional. Cuando, el Sept. El 4 de octubre de 1933, los estudiantes y los militares dirigidos por el sargento Fulgencio Batista depusieron el gobierno provisional del presidente Carlos Manuel de Céspedes y designaron una junta de cinco hombres para gobernar Cuba, Grau fue seleccionado como uno de sus miembros. La junta, sin embargo, duró poco, y los estudiantes pronto eligieron a su antiguo profesor como presidente provisional.

Primera Presidencia

El régimen de Grau (Sept. 10, 1933-Enero. 14 de diciembre de 1934) fue el punto culminante de un proceso revolucionario que había comenzado con el derrocamiento de Machado. En una alianza única, los estudiantes y los militares gobernaron. El gobierno era prolífico y nacionalista, oponiéndose al dominio del capital extranjero. Grau denunció la Enmienda Platt y abogó por su derogación.

Estas medidas despertaron la hostilidad estadounidense, y el gobierno de los Estados Unidos se negó a reconocer a Grau. Dado que el reconocimiento era considerado por los dirigentes políticos cubanos como un factor clave para la existencia de cualquier gobierno cubano, la política de los Estados Unidos de hecho condenaba al régimen de Grau y alentaba a la oposición. En enero. 14, 1934, Batista, ahora jefe del ejército, obligó a Grau a renunciar.

Grau se exilió, donde pronto fue nombrado presidente de un partido nacionalista recién creado, el Partido Revolucionario Cubano (Auténtico). Regresó a Cuba a tiempo para ser elegido miembro de la convención que redactó la Constitución de 1940. En las elecciones presidenciales celebradas ese mismo año, fue derrotado por su antiguo rival, Batista. En 1944 lo intentó de nuevo, esta vez con éxito.

Segunda Presidencia

La administración de Grau coincidió con el final de la Segunda Guerra Mundial, y heredó un auge económico a medida que la producción de azúcar y los precios subían. Inauguró un programa de obras públicas y construcción de escuelas. Se aumentaron las prestaciones de seguridad social y se fomentó el desarrollo económico y la producción agrícola.

Pero el aumento de la prosperidad trajo consigo un aumento de la corrupción. El nepotismo y el favoritismo florecieron, y la violencia urbana, un legado de principios de la década de 1930, reapareció ahora con proporciones trágicas. El celo reformista evidente durante la primera administración de Grau había disminuido considerablemente en la década intermedia. Se enfrentó, además, a una oposición decidida en el Congreso y de elementos conservadores de su propio partido. Para muchos cubanos, Grau no cumplió con las aspiraciones de la revolución anti-Machado.

Después de entregar la presidencia a su protegido, Carlos Prío, en 1948, Grau prácticamente se retiró de la vida pública. Emergió de nuevo en 1952 para oponerse al golpe de estado de Batista. Grau se postuló para presidente en las elecciones patrocinadas por Batista de 1954 y 1958, pero se retiró justo antes de cada día de elecciones, alegando fraude gubernamental. Después de que Castro llegara al poder en 1959, Grau se retiró a su casa en La Habana, donde murió el 28 de julio de 1969.

Más información

Para información valiosa sobre la primera administración de Grau, véase Comisión de Asuntos Cubanos, Problemas de la Nueva Cuba (1935). La carrera política de Grau se discute en detalle en William S. Stokes, Latin American Politics (1959), y en Ramón Eduardo Ruiz, Cuba: The Making of a Revolution (1968). Véase también Hubert Clinton Herring, A History of Latin America (1955; 3d ed. 1968). □

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